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Así como la Tierra experimenta un revuelo interno, el ser humano también lo hace. A veces, nos sentimos como un volcán: descolocados, desconectados de las cosas, con la atención dispersa y la respiración entrecortada…
Esa inquietud interna que sientes no es más que una invitación a ir hacia adentro y comenzar por algo muy sencillo:
¿Cómo estoy en este momento?
¿Cómo me siento?
Si procuro el silencio, ¿mi alma está contenta con mi actuar presente?
Qué gloriosa es la pausa consciente, qué gloriosa es la pausa que escucha, que nos permite transitar la experiencia de vida con más ligereza.
No se trata de correr, ni de comparar caminos, ni mucho menos de cumplir expectativas ajenas. Se trata de caminar bajo tu propio manto, querido, querida.
Y lo primero que puedes hacer… es esta pausa.
Te animo a responder estas preguntas.
Cuando tengas la respuesta, lo que sigue es confiar en la sabiduría de tu interior.
Por eso es importante que lo escribas: para que los vicios de la mente no te lleven a la duda.
Procura, al menos una vez a la semana (idealmente dos), tocar tierra con tus pies descalzos durante al menos un minuto.
Siente el contacto, hazte consciente de tu respiración, del peso de tu cuerpo… basta con eso.
El aceite esencial de Ylang Ylang es un regalo de la naturaleza que puede ayudarte a estabilizar el movimiento interno, las inseguridades y el caos mental y emocional que quizá estés atravesando.
Coloca una gota en la palma de tu mano, frotala e inhala profundamente tres veces.
Ponte de pie, descalzo, con tus manos en el pecho, y visualiza cómo tus pies se enraízan en la tierra.
"Si estoy conectado conmigo y con la Tierra, entonces avanzo con seguridad, guiándome por mi voz interna."
Ya no hay obstáculos, más que uno mismo y las creencias obsoletas.
La clave está en dar pasos cortos, pero continuar.
Aquí te dejo una técnica para manejar los pensamientos que te llevan al no-movimiento:
Reconozco que me siento…… en relación a…… pero puedo……
Este es el momento de empujarte a crear opciones de salida.
Cuando digas “pero puedo…”, se trata de construir soluciones: acciones que te lleven al movimiento, a enfrentar o acercarte a tu objetivo.
Ejemplo:
Tengo miedo de equivocarme en este correo que debo enviar, pero puedo revisarlo una vez más y asegurarme de que todo esté bien; pero puedo pedir que alguien más lo lea y me ayude a ver lo que no veo; pero puedo enviarlo, y si hubiera un error, sé que puedo asumirlo.
Querido, querida, es tiempo de caminar con conciencia.
Roxana.

SOY ROXANA
Te acompaño a cultivar equilibrio desde el cuerpo, la mente, las emociones y el espíritu para que vivas en plenitud.